Cisternas: carga, conducción y emergencias
Carga y descarga
- Freno de estacionamiento echado y motor parado, salvo que haga falta para las bombas.
- Con líquidos inflamables, toma de tierra antes de abrir tapas o conectar mangueras.
- Mangueras en buen estado y bien conectadas. El conductor está presente y atento para cortar la operación.
- Antes de descargar: depósito receptor correcto y con capacidad suficiente.
- No se carga sobre restos de una materia incompatible.
- Al terminar: cierres y válvulas cerrados, sin fugas, sin restos en el exterior y sin exceso sobre el grado de llenado.
Conducción
- Un vehículo cisterna tiene el centro de gravedad alto y la carga se mueve: más riesgo de vuelco.
- Oleaje: al frenar, el líquido empuja hacia delante y alarga la frenada. Arrancar, cambiar de marcha y frenar con suavidad.
- Reducir la velocidad antes de las curvas; especial cuidado en rotondas y con los volantazos.
- Bajadas largas: marcha corta, freno motor y ralentizador.
- Más distancia de seguridad con la cisterna cargada.
Emergencias
- Fuga en ruta: parar en lugar seguro, parar el motor, avisar al 112 y seguir las instrucciones escritas.
- Cerrar una válvula solo si puede hacerse sin riesgo y con el equipo de protección.
- Con líquidos inflamables, ninguna fuente de ignición.
- El panel naranja numerado y el documento de transporte identifican la materia para los bomberos.
Gases y cisternas vacías
- El calor aumenta la presión de los gases licuados; la válvula de seguridad evita la rotura.
- Gases refrigerados (código R): cisternas aisladas a muy baja temperatura. Un chorro produce quemaduras por congelación.
- La cisterna vacía sin limpiar va cerrada igual de estanca que llena y con documento de transporte que indica la última materia cargada.