Seguridad en vehículos de movilidad reducida
Un vehículo para personas de movilidad reducida es pequeño, lento y poco visible. La seguridad depende de hacerse ver y anticiparse.
Hacerse ver
- Luces encendidas de noche, en túneles y con poca visibilidad, y elementos reflectantes o de colores vivos.
- Evite los ángulos muertos de camiones y autobuses.
- Aunque tenga prioridad, cuente con que otros conductores pueden no haberle visto.
- Al cruzar una carretera con tráfico rápido, espere un hueco amplio: su vehículo acelera poco.
El conductor
- Alcohol, drogas, algunos medicamentos (los que llevan el pictograma del coche) y el cansancio alargan el tiempo de reacción.
- Está prohibido conducir con presencia de drogas en el organismo y usar el móvil con la mano.
La vía y el clima
- Con lluvia resbalan las marcas viales y las tapas metálicas. Reduzca la velocidad y aumente la distancia.
- Con niebla, luces encendidas y velocidad reducida. Ante un deslumbramiento, mire al borde derecho.
- El viento y el aire que desplazan los camiones al adelantar pueden desestabilizar el vehículo.
- Hielo en zonas de sombra y puentes.
Vuelco y estabilidad
- Reduzca la velocidad antes de las curvas y evite los giros bruscos: los vehículos estrechos y de tres ruedas pueden volcar.
- Suba rampas y bordillos rebajados despacio y de frente.
- La carga va sujeta y sin desequilibrar el vehículo. Si tiene cinturón, se lleva abrochado.
Mantenimiento
- Frenos, neumáticos (presión, desgaste, cortes), luces e intermitentes.
- Si es eléctrico, planifique el trayecto según la batería, que dura menos con frío y cuestas.
Accidentes y averías
- Conducta PAS: proteger, avisar al 112 y socorrer. No mueva a los heridos salvo peligro inminente.
- Ante una avería, saque el vehículo de la calzada si puede y señalícelo.